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Archive for the ‘Noticias y política’ Category

Cultura De La Muerte

17 diciembre, 2012 Deja un comentario

Herodes 3.0

La humanidad durante casi dos mil años pensó y entendió que Herodes (el Grande) fue un rey despiadado, cruel y sin corazón, que ciego por su ambición de gobernar no titubeó ni un segundo en pasar a degüello a todas las criaturas de la ciudad de Belén y sus aledaños.

Hoy, muchos siglos después, asistimos horrorizados, como aquellos padres de Belén, a la gestación de una nueva matanza indiscriminada de inocentes, que las nuevas hordas herodianas actualizadas, modernas y democráticas  preparan. Ya no se oye el rechinar de las piedras que afilan espadas, sus nuevas armas son el derecho a elegir y la libertad.

Cuando por fin se desate el desastre, cuando se levante el impedimento, no se escucharán lamentos ni llantos pues las heridas que provocan las nuevas armas son silenciosas. Pero el clamor de las criaturas masacradas, como en Belén de Judá, resonará en el cielo. Su voz será oída en lo alto, en Ramá.

Al igual que los inocentes muertos por causa del nacimiento de Cristo, estos inocentes argentinos, “no tienen edad para creer en la pasión de Cristo, pero tienen la carne para soportar por Cristo la pasión que él hubo de padecer” (San Agustín, sermón de Epifanía).

Sí, así, ofrendando su vida para quien tuvo una noche placentera, pueda seguir con su farra. Para que gente con derecho a divertirse pueda continuar con su parranda a cualquier el precio. Para que mujeres poseídas por el goce desordenado puedan tener el derecho a decidir sobre su cuerpo. Para que la gente que sin medida alguna, cegados por un afán irrefrenable de pensar únicamente en su bienestar, que  prefiere la muerte inocente a que se limiten de sus derechos y sus pasiones, puedan pasar por alto el orden de las cosas y despreciar su vida inerme.

La otra cara de la moneda son los que mueren para que ellos sean felices. El martirio. Santo Tomás explica que es el más perfecto de los actos virtuosos, que “matryr” significa testigo y martirio es dar testimonio de la fe. Los inocentes de Belén dieron testimonio de Cristo y nuestros inocentes de hoy atestiguan la época impía en la que nos toca vivir.

¿Es la hora del martirio? Eso parecería, pero no del nuestro. Nosotros parecería que por más que busquemos dar testimonio ya no sirve, que ya estamos perdidos.  Es el tiempo de los inocentes, de quienes no tienen pecado: son ellos quienes dan la vida por nosotros. No hay mayor amor (San Juan, 15-13). Es el acto de máxima caridad.

Podrá objetarse que el martirio de los no nacidos, no es un martirio a causa de la fe, y que sólo la fe es causa de martirio. Pero nos explica el Aquinate, que las obras de todas las virtudes en cuanto manifestaciones de fe, pueden ser causa del martirio y nos da el ejemplo de San Juan, cuyo martirio se dio por denunciar un adulterio.

El martirio se da a causa de la persecución, que nace del poder político, pues las ansias de poder y de gobernar ciegan y llenan de ambición.

Cuando las ansias de gobernar gobiernan a quienes gobiernan ya no gobierna el gobernante sino su cólera inextinguible que a todo sospecha y teme y arrasa con todo a su paso (ver C.A. Pseudo Crisóstomo, opus imperfectum super mateum, hom. 2).

Ya no importan las consecuencias si sus cometidos se cumplen, el famoso “daño colateral”. Si más votos significa homicidio indiscriminado de personas por nacer, no importa, adelante. Con un protocolo de actuación me agencio una buena parte de la Ciudad, la misma que ya gané cuando anoté sus hijos comprados en el extranjero como propios, la misma que gané cuando permití la unión proterva y aún más, ahora vamos por más, ahora incorporo a aquellos que faltaban. ¿Quién se va a oponer a que una mujer violada aborte?

El efecto es perfecto, el sentimentalismo por delante. Una mujer violada, ultrajada,  insultada, ofendida, mancillada, embarazada. ¿Quién se va a oponer? ¿El niño, el bebé, la persona por nacer?  Ese pobre mártir nada puede hacer. Él solo espera que la única persona que conoce en el mundo, lo ayude. Él no puede oponerse, no tiene voz, no tiene voto, no tiene oportunidad, no tiene fuerza, no tiene escapatoria, no tiene opción, no tiene derecho a elegir sobre su cuerpo; sólo tiene su carne para soportar el martirio, y al igual que los inocentes de Belén darán testimonio de lo que Él tuvo que padecer.

Lucas Trigo

http://elblogdecabildo.blogspot.com.ar/2012/12/cultura-de-la-muerte.html

 

Definición Argentina De Hombre Libre

16 octubre, 2012 Deja un comentario

“Me siento libre… La justicia de Dios está más alta que la soberbia de los hombres. El hombre verdaderamente «libre» es aquel que  exento de temores infundados y deseos innecesarios, en cualquier país y cualquier condición en que se halle, está «sujeto» (es decir libremente cautivo) a los mandatos de Dios, al dictado de su conciencia y a los dictámenes de la sana razón.”

Don Juan Manuel de Rosas

Sufragio Universal

Nada más deplorable, en cambio, y opuesto al bien común de la nación, que la representación a base del sufragio universal. Porque el sufragio universal es injusto, incompetente, corruptor. Injusto,pues niega por su naturaleza la estructuración de la nación en unidades sociales (familia, taller, corporación); organiza numéricamente hechos vitales humanos que se substraen a la ley del número; se fun-da en la igualdad de los derechos cuando la ley natural impone derechos desiguales: no puede ser igualel derecho del padre y del hijo, el del maestro y el del alumno, el del sabio y el del ignorante, el del honrado y el del ladrón. La igual proporción, en cambio — esto es la justicia — exige que a derechos desiguales se impongan obligaciones desiguales.

Incompetente, por parte del elector, pues éste con su voto resuelve los más trascendentales y difíciles problemas religiosos, políticos, educacionales, económicos. De parte de los ungidos con veredic-to popular, porque se les da carta blanca para tratar y resolver todos los problemas posibles y, en segundo lugar, porque tienen que ser elegidos, de ordinario, los más hábiles para seducir a las masas, osea los más incapaces intelectual y moralmente.

Corruptor, porque crea los partidos políticos con sus secuelas de comités, esto es, oficinas deexplotación del voto; donde, como es de imaginar, el voto se oferta al mejor postor, quien no puede sersino el más corruptor y el más corrompido. Además, como las masas no pueden votar por lo que noconocen, el sufragio universal demanda el montaje de poderosas máquinas de propaganda con sus ingentes gastos. A nadie se le oculta que a costa del erario público se contraen compromisos y se realizala propaganda.

Tan decisiva es la corrupción de la política por efecto del sufragio universal, que una personahonrada no puede dedicarse a ella sino vendiendo su honradez; hecho tanto más grave si recordamosque, según Santo Tomás, un gobernante no puede regir bien la sociedad si no es “simpliciter bonus”,absolutamente bueno. (I – II, q. 82, a. 2 ad 3).

El sufragio universal crea los parlamentos, que son Consejos donde la incompetencia resuelvetodos los problemas posibles, dándoles siempre aquella solución que ha de surtir mejor efecto de conquista electoral. En las pretendidas democracias modernas (en realidad no existe hoy ningún gobiernopuramente democrático, según se expondrá más adelante), donde el sufragio universal es el gran instrumento de acción, los legisladores tienen por misión preferente abrir y ampliar los diques de la corrupción popular. Hay quienes pretenden salvar el sufragio universal, y su corolario, el parlamento,imputando a los hombres y no a estas instituciones, los vicios que se observan. Pero no advierten quelos vicios indicados les son inherentes, y es en ellas donde reside el principio de corrupción de las costumbres políticas. El individualismo, que es la esencia del sufragio universal, arranca de la materia,signada por la cantidad, y la materia, erigida en expresión de discernimiento, disuelve, destruye, corrompe, porque la bondad adviene siempre a las cosas por la vía de la forma, según los grandes principios de la metafísica tomista.

Fácil sería demostrar que los descalabros de la política moderna son consecuencia de considerar toda cuestión bajo el signo de la materia.

Padre Julio Meinvielle – Concepción Católica de la Política

No al ABORTO

8 noviembre, 2011 Deja un comentario

En la lucha entre la “cultura de la vida” y la “cultura de la muerte” es necesario llegar al centro del drama vivido por el hombre de hoy: el eclipse del sentido de Dios y del hombre; perdiendo el sentido de Dios, se tiende a perder también el sentido del hombre, de su dignidad y de su vida.

La vida no es un juego o una circunstancia fortuita: ni la de cada uno de nosotros, ni la de esos futuros niños que aún no han visto la luz.

La eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral. Esta doctrina, fundamentada en aquella ley no escrita que cada hombre, a la luz de la razón, se encuentra en el propio corazón.

Ningún hombre, ninguna autoridad humana, ninguna ciencia, ninguna “indicación médica”, eugenésica, social, económica, moral puede exhibir o dar título jurídico válido a una disposición deliberada directa sobre la vida humana inocente, es decir, a una disposición que persiga su destrucción, sea como fin, o como medio para obtener otro fin que tal vez no sea en sí mismo absolutamente ilícito. Así, por ejemplo, salvar la vida de la madre es un fin muy noble; pero la muerte del no nacido directamente provocada, como medio para este fin, no es lícita. La destrucción directa de la llamada “vida sin valor”, nacida o por nacer, practicada en gran número en los últimos años, no se puede justificar de modo alguno.

Los Hijos Diferentes

19 agosto, 2011 1 comentario

Mateo 21, 28-32

28 «Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: “Hijo, vete hoy a trabajar en la viña.” 29 Y él respondió: “No quiero”, pero después se arrepintió y fue. 30 Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: “Voy, Señor”, y no fue. 31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?». «El primero», le dicen. Díceles Jesús: «En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios. 32 Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él.

La exégesis antigua unánime interpretó esta sencilla parábola del pueblo Gentil y del Judío (excepto el anónimo autor del Opus Imperfectum); que es, cierto, el significado de la Parábola siguiente (los Viñadores Homicidas) en Mateo; mas no de ésta. Pues no se puede mantener esa interpretación y ningún moderno la sostiene. Cristo mismo explicó la comparación aplicándola no a Gentiles y Judíos, sino a dos clases en el mismo pueblo judío; justos y pecadores: no cualesquiera justos sino «los que se tenían a sí mismos por justos» (Lc. xviii, 9); no cualesquiera pecadores, sino los que se arrepentían. Inesperadamente santo Tomás después de proponer la exégesis antigua, introduce una propia de «los Laicos y el Clero», identificando a los laicos con el hijo que primero puteó y al fin hizo el trabajo; y al clero con el que no hizo nada sino buenas palabras. Parece demasiado anticlerical.

Los Santos Padres antiguos estaban demasiado entusiasmados con la construcción de la Cristiandad, en la que los Gentiles habían sido preferidos a los Judíos reprobados, de modo que todas las sobrehumanas promesas proféticas del Antiguo Testamento se trasladaban a ellos mismos, y a nosotros cuitadillos; tanto que para poder acomodarlas a la realidad fáctica de la Iglesia, hacen a veces unas distorsiones alegóricas que ya, ya… Mucha más luz y sobre todo espíritu de sobriedad ha entrado desde entonces, aunque no en todos. Quedan aun escrituristas que continúan aplicando las desmesuradas profecías parusíacas de Isaías por ejemplo al estado actual de la Iglesia: lo cual constituye un grotesco. La devoción de los Doctores antiguos es comprensible ante el medro continuo y los triunfos de la fe creciente en Europa; hoy día ya no es devoción, sino devaneo.

Cristo aplicó por sí mismo la parábola y eso (además de su contexto) excluye toda duda o discusión: «De verdad os digo que los publicanos y meretrices os preceden hacia el Reino de Dios; pues vino a vosotros Juan en el camino de la justicia, y no lo creísteis; mas los publicanos y las meretrices creyeron; y vosotros, ni siquiera después de verlos, os convertisteis a creer…». Al decir «os preceden» no significa que los Príncipes de los sacerdotes (o funcionarios de la Curia) y los mas viejos del Pueblo (o miembros del Sanedrín) también iban por la vía de la justicia aunque un poco más atrás; significa que los pecadores habían entrado (la frase griega dice «hacia», y no «en» el Reino de Dios) y los «justos» no todavía; y eran exhortados a hacerlo con su ejemplo aunque sin esperanza. La expresión griega traducida por «os preceden» equivale a nuestra expresión vulgar: «os han ganado de mano». El contexto confirma todo: la parábola está precedida por la discusión sobre la autoridad del Bautista y de Cristo (Evang. de Jes., pág. 336) y seguida por la terrible parábola de los Viñadores Homicidas en que Cristo concluye solemnemente que «será quitado de vosotros el Reino de Dios y dado a otra gente que haga fruto», por lo cual lo quisieron matar (tercera tentativa de asesinarlo en tumulto), mas se retrajeron de miedo al pueblo «que lo tenía por profeta». Y de hecho allí les hizo una amenaza profética, que se cumplió por cierto: «La piedra que los albañiles desecharon, se hará el sillar angular. Dios lo hizo y es admirable en nuestros ojos. Y el que caiga sobre esta piedra se descalabrará, y al que le caiga la piedra encima, lo hará trizas». Él era la piedra desechada por la Sinagoga: «Petra autem erat Christus», dice san Pablo. Y la Sinagoga fue hecha trizas.

Y las otras piedras con que estaba edificada su Iglesia, también era gente «desechada», e incluso desechos humanos, por regla general. ¿Por qué dice justamente «publicanos y prostitutas»?

Toma los extremos más despreciados, pues de hecho con la predicación de Juan se convertía «toda clase de gente» nos dice el Evangelio; y lo mismo sucedía con la propia, la cual Él no nombra aquí, pero continuaba la de Juan: de hecho el «entrar hacia el Reino de Dios» de esa pobre gente, era ir hacia Él, buscarlo a Él, como les mandaba el Bautista. Cristo no nombró justamente a las prostitutas y publicanos por sentimentalismo morboso: por el romanticismo, resentimiento y demagogia de hoy en día. No existía entonces, ni era propia de Cristo, la tendencia enfermiza actual, creada a mi parecer por los románticos franceses del xix, a preferir la «traviata» a la mujer honrada (como Dumas, Verdi; y también Tolstoy… y Dostoiewsky) o el ladrón y asesino al juez (como Víctor Hugo, Galsworthy y también más inocentemente O. Henry y Steinveck); es decir, a romper los cuadros sociales y los dictámenes de la moral común: eso es «democrassia»: es obra del liberalismo que predicó una «igualdad» imposible y creó la desigualdad mayor que ha existido en la historia del mundo. Hay muchos autores (Sholem, Ludwig) que pintan hoy día a Cristo como un demagogo y un sentimental ruso que andaba recogiendo los desechos de la sociedad por el hecho de ser desechos, no por ser pecadores arrepentidos: y la misma gran cabeza de Nietzsche cayó en esta trampa y denunció con furor la «subversión de la tabla de valores» como obra del Cristianismo y del resentimiento social. Tiene razón en creerla hoy día un hecho; también tiene razón en creerla obra del cristianismo… corrompido. El cristianismo corrompido en los países latinos es el liberalismo con sus secuelas, falsa democracia y comunismo; en los países nórdicos es el protestantismo: el único cristianismo éste que conoció de cerca Nietzsche, descendiente de una fila de «pastores» calvinistas. Nietzsche es a la vez curiosamente un profeta del Anticristo y un profeta del cristianismo puro y profundo, con el cual nunca topó. ¡Y pensar que vivió en Turín cuando andaba por allí Don Bosco! Pero el cabezote alemán andaba entonces ya medio enloquecido.

El liberalismo es una cosa pegajosa y viscosa, como una rana, propia de seres blandengues. Puede que denuncie una degeneración de la raza: a osadas sintomatiza una degeneración de la inteligencia.

Él produjo esta gran confusión y farsa, que es al mismo tiempo una religión (herética) que llaman democrassia. «“Cuá, cuá” cantaba la rana “Cuá, cuá”, debajo del río». «Democracia, democracia y democracia»: el que no repita ese shibolete es «nazi». Sí, yo la repito en todos mis discursos y audiciones radiales; pero hay verdadera y falsa democracia, señor, y yo estoy con la verdadera. —Exactamente; ¿y cual es la falsa? —«La democracia niveladora, aspirando (un gerundio mal usado) al monótono imperio de las medianías iguales, la democracia mal entendida, la que combatió Rodó…». Espléndido, ¿y cual sería la verdadera? ¡Ay, no es fácil de definir, tendría que copiar una página para eso, la que escribí en mi prólogo a la versión española de Los Héroes de Carlyle… Eche y no se derrame: que disponemos de papel y tinta. Ahí va, pues:

«La democracia es ya un hecho vencedor, es algo definitivo y además, bien interpretada, es legítima, es lo que piden el progreso y la justicia; se puede y se debe pues conciliarla con la idea de Carlyle, con la misión providencial del heroísmo impulsando la marcha de la vida. La democracia debe ser: igualdad de condiciones, igualdad de medios para todos, a fin de que la desigualdad que después determina la vida, nazca de la diferencia de las facultades, no del artificio social; de otro modo: la sociedad debe ser igualitaria, pero respetando la obra de la naturaleza que no lo es. Más no se crea que la desigualdad, que después determinan las diferencias de méritos y energías, supone en los privilegiados por la Naturaleza el goce de ventajas egoístas, no: los superiores tienen cura de almas, y su superioridad (cacofonía, “cuá, cuá”) debe significar sacrificio. Los mejores deben predominar para mejor servir a todos…»

«No se puede hacer» —ésa es la brevísima respuesta; y los hechos nos han mostrado que «no se hace»; como apriori se podría predecir. ¿Con qué consigue usted que sus «privilegiados por la naturaleza» se conviertan de golpe en «curas de almas», hambrientos de «sacrificio» con el fin de «mejor servir a todos»? ¿Lo ha visto usted en su pueblo? ¿Lo ha visto en todo el mundo una vez sola, y en toda la extensión de la historia? ¿Es usted así por si acaso? ¿Lo fue Rodó? Esa especie de completa santidad, que el liberalismo llamó «fraternidad», solo lo puede conseguir la más ardiente fe y caridad de Cristo (que usted combate como ateo y anticlerical); sólo lo puede conseguir la santidad heroica y hasta ahora nunca lo consiguió. Ni en sus épocas de más auge y esplendor, el Evangelio pudo hacer de los «privilegiados por la naturaleza» esos sacerdotes del bien común que usted sueña: salieron algunos tipos buenísimos y otros muy malos, Luis ix de Francia por un lado y Ricardo iii por otro. ¡No se puede hacer! Usted ignora la naturaleza humana, ¡incluso la propia! ¡Y la ignora de blandengue que es!

«¡Hermoso ideal!». Un ideal que es irrealizable no es hermoso… ni feo: es nada. El ideal liberal es el ideal de la isla de Jauja, donde se atan los perros con longaniza y las viñas crecen solas y producen el vino ya embotellado, y la uva de mesa en cajones… para los liberales.

Es la idea rusoniana de que «el hombre es naturalmente bueno» y solamente dándole libertad «se vuelven todos buenitos, “iguales” y fraternos». Pero si a mí me dan libertad, si suprimen la policía y la Ley de Dios, le encajo un garrotazo en la cabeza a Rodó que lo hago morir antes de tiempo. Murió en Nápoles el pobre, a los 45 años, tísico y entontecido, un endeble; sobre todo de inteligencia.

Faguet, un liberal más talentudo que estos dos, pero liberal al fin, escribió: «El ideal verdadero del liberalismo es llegar a la Igualdad». Pero si se da Libertad a los hombres, crece la desigualdad; por tanto, tiene que entrar a tallar la «Fraternidad», es decir, esa santidad extraordinaria que ni el cristianismo logró infundir en todos; un supercristianismo. ¿Cómo se crea ese supercristianismo? Diciendo macanas.

Para poner un ejemplo en lo menor. Un viejo político me dijo cuando yo tenía 23 años: «¡Qué manera de robar ahora! Todavía si robaran como en nuestro tiempos, ¡pase!» Yo me reí; pero ahora pienso que tan mala era aquella semilla de hurto y coima que sembraron nuestros gigantes padres, como su actual floración exuberante: la semilla tenía naturalmente que hacerse árbol. Es casi imposible que un gobernante actual se abstenga de robar: lo empujan a ello con una fuerza casi irresistible. ¿Quién lo empuja? Siete motivos que son siete caracteres necesarios de la «democrassia mal entendida», tal como existe entre nosotros. «El gobernante que no roba es un sonso»: este juicio moral que tiene ahora expresión y vigencia en Buenos Aires, a los ojos de Dios será falso, pero a los ojos de los porteños es verdad. Y a mis ojos, que son santafecinos, es semiverdad. A esto nos ha conducido «los superiores que tienen cura de almas, cuya superioridad debe significar sacrificio para mejor servir a todos». La democrassia es un régimen… alimenticio.

Un amigo que es burócrata me dijo cuales eran las siete tentaciones de san Burocracio, a las cuales él heroicamente (aunque con caídas) resistía: 1.ª, no trabajar; 2.ª, charlar de política; 3.ª, chismear; 4.ª, murmurar del jefe; 5.ª, tratar guarangamente al público; 6.ª, coimear; 7.ª y 1.ª, robar. Cuanto más alto esté el burócrata, más fácil satisfacer la tentación; y si está a la cabeza y por encima del organismo burocrático, ayúdeme a pensar. No; la democrassia con su burocrassia, su plutocrassia y su idiosincrassia, (incluso la democrassia «bien entendida») no es el mejor de los regímenes políticos posibles. Es el más flojo… y el más caro. Obras y no palabras, caballeros. Vuestro «ideal» se ha realizado al revés; en vez de gobernar los «mejores» y «sacrificarse» por el «procomún», gobiernan los bueno bueno y no se sacrifican un rábano; por suerte (y porque las leyes morales son inexorables) casi todos acaban mal.

La «verdadera democracia» es la de Cristo, a saber: hacer justicia a todos y decir la verdad a todos, sean sacerdotes o prostitutas; y ayudar a los desechos humanos a volverse seres humanos, sin pintarlos para eso románticamente como seres sobrehumanos. El verdadero demócrata es el hijo que lanzó una puteada cuando su padre lo mandó trabajar, y trabajó; no el otro que desobedeció después de decir: «Con mucho gusto, Papi»; y si me hablan de filosofía política, existe una «democracia buena» —o sea lícita— que es «el peor entre los sistemas buenos y el mejor entre los sistemas malos» —dijo Platón—. A ese yo pertenezco, pues soy republicano (no español) hasta los huesos, puesto que no tengo más remedio. Si hubiese nacido en Inglaterra sería monárquico; y me iría igual de mal que aquí. Pero esa «democracia lícita» que santo Tomás denomina «república» (dejando el nombre técnico «democracia» para la demagogia, o sea, su corrupción) debe ser reforzada para dar un buen gobierno, con elemento aristocrático y elemento monárquico, «régimen mixto» como fue la República Romana, la más exitosa que ha existido. Que es lo que hay que hacer en la Argentina, hoy políticamente invertebrada (o peor, quebrada como culebra tundida); pero yo no lo voy a ver.

Mas esto que tenemos ahora no es ni democracia ni república ni liberalismo siquiera: es una desintegración política, herencia de grandes pecados nacionales que han hecho crisis; la cual Dios puede arreglar pero yo no, anoser que Dios me ayudara con un milagro: pues Dios y yo juntos podemos casi tanto como Dios solo. Los molinos de Dios muelen despacio; Dios castiga pero no con palo; Dios no paga el Sábado sino cuando quiere, y ahora ha querido «pagar» los pecados nuestros y de nuestros padres todos juntos con algo que es indudablemente castigo suyo. No tenemos más remedio que putear un poco, y después ir y hacer su Voluntad.

(Leonardo Castellani. Las parábolas de Cristo. Mendoza: Ed. Jauja, 1994.)

“Que me maten, pero aquí”

20 diciembre, 2010 Deja un comentario

Muere tiroteada la madre de una joven asesinada en Ciudad Juárez cuando pedía justicia ante el palacio del gobernador

Marisela tenía una hija. Se llamaba Rubí. La mataron en agosto de 2008. Tenía 16 años y una niña recién nacida. En cuanto su dolor le permitió ponerse en pie, Marisela emprendió la búsqueda del asesino de su hija. Un año después, la policía detuvo al ex novio de Rubí, un tipo llamado Sergio Rafael Barraza, quien confesó que la había matado y quemado después. Hasta indicó el lugar donde había abandonado sus restos. Todo parecía apuntar a que el caso quedaba cerrado. Pero estamos hablando de Juárez, la ciudad del norte de México donde, desde 1993, han sido asesinadas más de 500 mujeres ante la pasividad, y en algunos casos la connivencia, de fiscales, jueces, policías y políticos.

Así que, el pasado 29 de abril, tras apenas unos meses en prisión, Sergio Rafael Barraza, de 25 años, quedó en libertad. Los tres jueces que le abrieron la puerta de la cárcel justificaron su decisión en la falta de pruebas. La lucha de Marisela -convertida ya en una conocida activista- logró que el juicio fuera revisado. El 26 de mayo pasado, un tribunal condenó a Sergio Rafael Barraza a 50 años de prisión y ordenó su captura. Demasiado tarde. El asesino ya había volado.

A sus 52 años, Marisela Escobedo no tuvo más remedio que echarse de nuevo a la calle. El pasado mes de julio, fue desde Ciudad Juárez a la ciudad de México para entregarle una carta al presidente de la República, Felipe Calderón, suplicándole ayuda. La acompañaba Bertha García, cuya hija, Berenice, permanece desaparecida desde el día de Reyes de 2009, y sus respectivos nietos: Heidi, hija de Rubí, y Gustavo, hijo de Berenice. Pero el presidente Calderón no las recibió. A su regreso, Marisela empezó a recibir amenazas del asesino de su hija.

Tan contundentes empezaron a ser los mensajes que, hace 10 días, Marisela decidió instalarse frente al palacio de Gobierno de Chihuahua, el Estado fronterizo con Estados Unidos cuya ciudad más poblada es Juárez. Hace sólo una semana, Marisela Escobedo explicó su decisión ante las cámaras de televisión: “No me voy a esconder. Si me va a venir a asesinar, tendrá que venir a asesinarme aquí para vergüenza del Gobierno. Tengo amenazas por parte de él, de la familia. Él ya está involucrado en un grupo del crimen organizado. ¿Qué está esperando el Gobierno? ¿Que venga y termine conmigo? Pues que termine conmigo, pero aquí enfrente, a ver si les da vergüenza”.

Marisela fue asesinada el jueves por la noche. Enfrente del palacio de Gobierno de Chihuahua.

Según se puede ver en un vídeo grabado por una cámara de seguridad, Marisela fue atacada por tres tipos. En un primer momento, la mujer logró escapar y cruzó la calle, pero su asesino la siguió, le dio alcance y le disparó en la cabeza, a quemarropa. Dos de los agresores huyeron a pie, mientras el homicida era recogido por un coche de color blanco. Marisela fue trasladada con un hilo de vida a una clínica, pero falleció poco después. Como suele suceder en estos casos, los que en vida no la supieron proteger ni darle justicia, lloraron su muerte con grandes palabras. El gobernador de Chihuahua, César Duarte, declaró: “Fue un ejemplo de vigor, de fortaleza para buscar a quien asesinó a su hija hace dos años”.

Marisela fue enterrada ayer. El coche fúnebre, seguido por una comitiva de 50 vehículos, iba escoltado por un fuerte dispositivo de seguridad por las calles de Ciudad Juárez, la más violenta de México, con mas de 3.100 asesinatos de los casi 12.500 perpetrados en el país en lo que va de año. Los restos de Marisela recibieron tierra junto a los de su hija Rubí.

Algún día alguien le contará esta historia a Heidi, que no conoció a su madre y apenas a su abuela.

Diario ElPais.com 20-dic-2010

Categorías:Noticias y política

Un arma de guerra atroz que destruye todo tu mundo

Un arma de guerra atroz que destruye todo tu mundo

Las violaciones en grupo por las partes en conflicto en República Democrática de Congo causan importantes secuelas a las víctimas. – Intermón Oxfam exige que la misión de la ONU proteja a los civiles de forma activa

"Prefiero la muerte a la vida. Ahora ya no estoy en el mundo". De esta manera desgarradora describe una mujer de 27 años sus sentimientos tras ser violada por un grupo de hombres armados delante de su marido y sus tres hijos, que la abandonaron por el estigma que supone la agresión sexual en República Democrática de Congo.

El uso de las violaciones sistemáticas como arma de guerra por parte de los grupos que combaten desde hace más de una década en el este del país es una constante, más sangrante aún por la presencia en la zona de una de las mayores misiones de paz de la ONU. Así lo pone de manifiesto un informe difundido por Intermón Oxfam, que demanda a Naciones Unidas un mandato más claro para la protección de los civiles.

Las historias son tan atroces que cuesta imaginarlas desde nuestro mundo:

"Era de noche y estábamos durmiendo cuando atacaron nuestra casa. Seis asaltantes entraron, cuatro bien armados con pistolas (…). Obligaron a mi marido a transportar sus cosas al bosque. Dejaron a uno de mis hijos atrás, pero nos siguió, y trajo dinero para que nos liberaran. Los asaltantes le cortaron los dedos y perdió mucha sangre. Seis hombres me violaron delante de mi marido, y le obligaron a sujetar mis piernas mientras me violaban".

Como ella, el 60% de las 4.311 mujeres entrevistadas entre 2004 y 2008 en el hospital Panzi en Bukavu (en la provincia de Kivu Sur) relatan una violación en grupo cometida por uniformados. Más de la mitad de las agresiones se produjeron de noche, en la casa familiar y delante del marido y los hijos de la víctima, según el estudio, elaborado por Harvard Humanitarian Initiative y patrocinado por Intermón Oxfam. Algunas fueron utilizadas como esclavas sexuales durante años.

Las víctimas reales son muchas más, explica Jorge Jimeno, portavoz para temas humanitarios de África de la ONG. Naciones Unidas habla de 5.000 en la provincia sólo en 2009. Mujeres de cualquier edad, condición y etnia sufrieron violaciones. La mayoría de ellas son analfabetas y viven de la agricultura de subsistencia, según la investigación. Son víctimas de un conflicto que se calcula que ha causado 5,4 millones de muertos.

"Se limitan a estar"

La sensación de inseguridad entre los civiles es enorme, pese a la presencia de más de 18.000 cascos azules y de 1.200 policías de la misión de la ONU en Congo, la MONUC. "Nos cansamos de pedir mandatos de protección. Las resoluciones lo establecen, pero no se lleva a cabo", afirma Jimeno.

"Muchas veces, se limitan a estar, creyendo que con eso es suficiente para reducir los riesgos para los civiles, pero se necesita más actividad, más implicación: que exista la sensación de que están ahí y que los asaltantes se los pueden encontrar en cualquier momento", dice.

Intermón Oxfam pide que los cascos azules realicen patrullas nocturnas, pues la mayoría de las violaciones se cometen de noche, mayor flexibilidad a la hora de desplegarse, que interactúen con las comunidades locales, y que presionen a las fuerzas armadas y de seguridad congoleñas a cumplir con su tarea de protección.

"En muchas ocasiones, son las propias fuerzas armadas las que cometen actos de violación de los derechos humanos y sexuales. Y son fuerzas apoyadas por la MONUC", recuerda. La ONG ya denunció en un informe anterior esta situación. La misión está compuesta por tropas de casi 50 países, tan variados como Bangladesh, Camerún, Canadá, China, España, Rusia, Francia, Guatemala, India, Indonesia, Malí, Marruecos, Níger o Yemen, algunos de ellos sin una cultura de protección de derechos humanos.

Sentimiento de culpa

Las mujeres que figuran en el estudio son sólo las que acudieron a recibir ayuda, casi todas más de dos meses después de sufrir la agresión, muchas (el 37%) incluso después de tres años. El hospital Panzi desarrolla un programa de asistencia a víctimas de violencia sexual, a las que dedica 200 de las 334 camas. Muchas sólo acuden porque las consecuencias físicas de la agresión persisten o se agravan con el tiempo: temor a contrar el HIV; dolores lumbares y abdominales, lesiones vaginales, incontinencia, infertilidad…

Las consecuencias psicológicas también son graves: tristeza, ira, ansiedad, angustia por la pérdida del marido o de los hijos, agravada por haber tenido que presenciar sus muertes y el sentimiento de culpa por no haberlas podido evitar… Los problemas psicológicos se ven agravados muchas veces por embarazos no deseados fruto de las violaciones o por el abandono conyugal.

Aumento de las violaciones por civiles

Un dato preocupante que muestra este estudio es el aumento de agresiones sexuales perpetradas por civiles, que se ha multiplicado por 17 entre 2004 y 2008. Después de tantos años de asistir a la violencia extrema cometida por los militares, "la violación se está percibiendo como algo normal por la población civil. Al ver que se cometen y que nada pasa, incluso personas desarmadas y solas también lo hacen", opina Jimeno.

Congo es uno de los países con unas leyes más duras contra la violencia sexual, pero el problema es que no se persigue a los autores ni se les juzga. Intermón Oxfam exige al Gobierno congolés que actúe para acabar con esta situación.

"El ambiente de impunidad debe terminar. Las leyes contra la violencia sexual se deben cumplir y los violadores deben responder de sus actos", dice el informe. En paralelo, añade, "se tiene que reajustar el pensamiento de toda la sociedad para reconocer que la violación es moralmente inaceptable y un acto criminal".

Diario El País de España 15-abr-2010

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